He aprendido que no le gusta asolearse. Adora el agua helada y el café, pero más el té verde con piña. Si la ignoro algunos días me ignora ella también y no florece. El olvido me pesa más a mí que a ella. Aunque estamos las dos en mi oficina, a veces lo único vivo aquí es ella.

He aprendido que no le gusta asolearse. Adora el agua helada y el café, pero más el té verde con piña. Si la ignoro algunos días me ignora ella también y no florece. El olvido me pesa más a mí que a ella. Aunque estamos las dos en mi oficina, a veces lo único vivo aquí es ella.